Cómo enfrentar el autoboicot y avanzar hacia tus metas

Cómo enfrentar el autoboicot y avanzar hacia tus metas

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A veces, cuando estás a punto de dar un paso importante en tu vida o negocio, aparece una barrera interna que te frena. Ese bloqueo mental que surge de la nada, ese agotamiento repentino o las distracciones, suelen ser señales de autoboicot. Aunque a primera vista parece que no querés avanzar, en realidad es una parte más profunda que intenta protegerte del cambio o el miedo al fracaso.

Hoy quiero compartir algunos ejercicios que podés hacer cuando notás que estás saboteando tu propio crecimiento, y cómo podés conectar con vos mismo/a para superarlo.

1. Escuchar la voz del boicot

El primer paso es detectar el momento en que surge esa barrera interna. Hacé una pausa y preguntate:

  • ¿Qué estoy evitando?
  • ¿Qué es lo que más me cuesta en este momento?

Es importante que te des espacio para escuchar sin juzgar. No se trata de silenciar esa voz, sino de entender por qué aparece. Tal vez una parte de vos tiene miedo de fracasar, de que no seas suficiente, o de que las cosas no salgan como esperabas.

2. Ejercicio de escritura consciente

Tomate unos minutos para escribir sin filtros. Dejá que todo lo que pensás y sentís salga en el papel. Podés usar estas preguntas como guía:

  • ¿Qué me frena en este momento?
  • ¿Qué pasaría si fracaso? ¿Y si tengo éxito?

Este ejercicio te va a ayudar a poner en palabras lo que te está bloqueando, y a darle forma a esos pensamientos que muchas veces quedan atrapados en la mente.

3. Respiración consciente y meditación

Cuando sentís que te estás saboteando, tu mente puede estar atrapada en una espiral de pensamientos. Practicar la respiración consciente y hacer una breve meditación puede ayudarte a calmar esa ansiedad o tensión interna. Te propongo lo siguiente:

  1. Sentate en un lugar cómodo.
  2. Cerrá los ojos y llevá tu atención a la respiración.
  3. Inhalá profundamente por la nariz, contando hasta cuatro, y exhalá por la boca, contando hasta cuatro.
  4. Hacé esto durante unos minutos, prestando atención a cómo el aire entra y sale, relajando tu cuerpo con cada respiración.

Es normal que aparezcan esos pensamientos y emociones porque justamente estamos habitando el cuerpo con enfoque, pero si podemos mirar con una actitud predispuesta a la calma comenzaremos a entrenar la no identificación con ellos, «yo no soy esos pensamientos ni esas emociones» para observar sin juicio y ver más allá, quizá un origen que nos permita desatar lo que los activa.

Paciencia, es un entrenamiento que requiere práctica y constancia, pero los beneficios son maravillosos y liberadores.

4. Visualización: conectá con tu versión más segura

Otro ejercicio que podés hacer es una visualización. Imaginá que ya has superado esa barrera interna. Visualizá a tu «yo» del futuro, ya habiendo alcanzado lo que ahora te resulta tan desafiante. Preguntale:

  • ¿Qué hiciste para llegar hasta acá?
  • ¿Qué fue lo que te ayudó a avanzar?

Esta visualización te va a dar perspectiva, y te va a recordar que sos capaz de superar esos momentos de duda.

  1. Sentate en un lugar cómodo.
  2. Cerrá los ojos y llevá tu atención a la respiración.
  3. Inhalá profundamente por la nariz, contando hasta cuatro, y exhalá por la boca, contando hasta cuatro.
  4. Hacé esto durante unos minutos, prestando atención a cómo el aire entra y sale, relajando tu cuerpo con cada respiración.

Es normal que aparezcan esos pensamientos y emociones porque justamente estamos habitando el cuerpo con enfoque, pero si podemos mirar con una actitud predispuesta a la calma comenzaremos a entrenar la no identificación con ellos, «yo no soy esos pensamientos ni esas emociones» para observar sin juicio y ver más allá, quizá un origen que nos permita desatar lo que los activa.

Paciencia, es un entrenamiento que requiere práctica y constancia, pero los beneficios son maravillosos y liberadores.

5. Pequeños pasos, grandes logros

El autoboicot muchas veces surge porque te ves abrumado/a por el tamaño del objetivo que tenés enfrente. Una buena manera de contrarrestarlo es dividir esas metas en pequeños pasos que puedas ir alcanzando. Preguntate:

  • ¿Cuál es el primer paso que puedo dar hoy para avanzar un poquito más?

Cuando te enfocás en lo inmediato, en lo que podés hacer ahora mismo, el bloqueo mental empieza a desarmarse.

6. Aceptá los días difíciles

Es importante que te recuerdes que no todos los días vas a estar al 100%. Habrá días en los que simplemente no vas a avanzar como te gustaría, y eso está bien. Aceptar estos momentos como parte del proceso es clave para no castigarte por no estar «haciendo lo suficiente». Sé compasivo/a con vos mismo/a.

El autoboicot no es un enemigo

Es una señal de que hay algo en tu interior que necesita ser escuchado y transformado. Permitite trabajar con esas emociones y pensamientos, dales un espacio para salir y fluir. Con estos ejercicios podés comenzar a desbloquear esas barreras y avanzar hacia tus metas, recordando que cada paso, por más pequeño que sea, cuenta.

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